[Intro]
Yeah…
Bombo, caja, realidad.
No es película, no es ficción,
son las voces de una generación.
[Verso 1]
Otra sirena corta el sueño de la avenida,
otra madre mira al cielo preguntando por la vida.
En la esquina hay silencio, pero el miedo habla fuerte,
cuando crecer entre violencia te acostumbra con la suerte.
Paredes con mensajes, ventanas con barrotes,
niños aprendiendo demasiado pronto los temores.
La pobreza no es delito, pero duele la desigualdad,
cuando algunos tienen puertas y otros ni oportunidad.
Tac-tac, suena la caja, como un pulso colectivo,
cada golpe representa a quien sigue resistiendo vivo.
No buscamos más venganza, no queremos más heridas,
queremos calles donde nadie tenga miedo de su vida.
[Estribillo]
Gritos en el asfalto, nadie quiere escuchar,
tantas voces apagadas que se niegan a olvidar.
Si la violencia crece, ¿quién la puede detener?
No con más odio y fuego, sino aprendiendo a comprender.
Gritos en el asfalto, corazón contra el dolor,
cada barrio tiene historias esperando una solución.
Que la rabia se transforme, que se rompa el ciclo al fin,
porque nadie nace odiando, alguien tuvo que enseñarle a vivir.
[Verso 2]
Hay violencia en la casa, hay violencia en la pantalla,
hay discursos que dividen y convierten todo en batalla.
Un insulto se hace golpe, una amenaza se hace miedo,
y después todos preguntan cómo pudo pasar de nuevo.
Hay jóvenes sin futuro buscando alguna salida,
con talento entre las manos y frustración acumulada.
Cuando faltan oportunidades, sobra desesperación,
pero ningún ser humano debería pagar con su corazón.
No quiero romantizar el dolor de mi ciudad,
quiero ponerle nombre a lo que cuesta denunciar.
Porque hablar también es fuerza, porque el silencio da poder
a quienes quieren que el miedo nos impida responder.
[Puente]
Baja el puño.
Sube la voz.
Mira al otro.
Somos dos.
No hace falta otra guerra
para demostrar valor.
A veces ser valiente
es escoger la razón.
[Estribillo]
Gritos en el asfalto, nadie quiere escuchar,
tantas voces apagadas que se niegan a olvidar.
Si la violencia crece, ¿quién la puede detener?
No con más odio y fuego, sino aprendiendo a comprender.
Gritos en el asfalto, corazón contra el dolor,
cada barrio tiene historias esperando una solución.
Que la rabia se transforme, que se rompa el ciclo al fin,
porque nadie nace odiando, alguien tuvo que enseñarle a vivir.
[Verso 3]
Quiero parques con risas, no patrullas en la puerta,
quiero madres descansando con la conciencia tranquila y despierta.
Quiero escuelas con recursos, barrios llenos de cultura,
que el futuro tenga espacio para cambiar la estructura.
Que el respeto sea tendencia, que escuchar sea una virtud,
que un muchacho pueda crecer sin esconder su juventud.
No prometo una respuesta simple para un problema tan profundo,
pero una voz puede encender otra voz alrededor del mundo.
Así que escribe, habla, escucha, participa,
que la indiferencia también deja una herida.
Si la calle está cansada, hagamos algo diferente:
menos odio entre nosotros, más justicia para la gente.
[Outro]
Gritos en el asfalto…
pero también esperanza.
Porque una ciudad cambia
cuando cambia su gente.
Bombo.
Caja.
Palabra.
Y mañana…
otra oportunidad.

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